sábado, 25 de diciembre de 2010

“SINDE QUE SINDE”


O mejor “erre que erre”, pues tras el varapalo del Congreso a esta ley que se le dijo "No", en democrática votación, ahora parece que a la ministra y al gobierno no le parece justo el resultado y se empreñan en darle la vuelta a la tortilla o disfrazarla de bistec para que en el Senado sea aprobada y uno se pregunta ..¿Qué artimañas políticas y de presión utilizaran para que alguno cambie su voto?. ¿Este no era un partido tolerante y que acataba las votaciones democráticas y sus resultados? ¿Por qué lanzar ahora una campaña del miedo diciendo que la mitad de la cultura desaparecerá si no entra en vigor esta ley? ….. Lamentable la reacción e impropia de un gobierno que torció su camino y reacciona con métodos más propios de la España negra o de países anclados al yugo americano con su cultura de laboratorio de serie, en vez de modernizar estamentos y adaptarse a las nuevas demandas del ciudadano, que en contra de lo que se piensa, no se reniega ni se rehuye a tener que pagar por una obra, pero eso si a un precio razonable y en su justa medida y que sirva para compensar e incentivar esa creatividad del artista pero no el enriquecimiento de buitres opacos que buscan en la sombra de estos su sustento y su lucro con sociedades vampirescas que desean cobrar por algo que no crearon una y otra vez rozando en la mayoría de los casos la ridiculez por esa voracidad recaudatoria.