viernes, 25 de noviembre de 2011

“SALTANDO MUROS”


      Llegan tiempos difíciles para los privilegiados   habitantes de un país que paso de la noche a la mañana de emigrar a  recibir inmigrantes,  pero con la soberbia de mirar por encima del hombro a estos peculiares visitantes,  como olvidando las penurias que pasaron los mayores que primero abrieron camino en tierras extrañas ejerciendo de intrusos laborales   para facilitar ese estado del bienestar tan voluble como poético, y que ahora  ven como sin querer queriendo, esa dichosa tortilla se dio la vuelta y mira por donde esta generación que descuido formación y cultura  para ejercer con empleos de los más variopintos pero supra remunerados, tienen que volver como sus progenitores a decir Guten Morgen! Ó Merci,  para volver a llenar la cesta de la compra o pagar los excesos de esa época dorada que no lo fue tanto.
 Y no es que uno se alegre de estas circunstancias,  pues  quizás nos  toque  a muchos vivir estas no gratas experiencias  en nuestros  descendientes directos, con  situaciones similares; Pero sí que uno intentara  que por lo menos valoren y entiendan que no hay duros a cuatro pesetas y que los reyes magos no traen siempre oro y mirra y menos que no se puede mirar por encima del hombre subiéndose en un falso taburete.

Motivo por el que me permito modestamente  ponerles esta imagen que poco necesita comentar con el solo fin de informar, y si uno corrige con ello algún mal hábito o creencia, mejor que mejor.
 





 
No me preocupa el grito de los violentos, de los corruptos,
de los deshonestos, de los sin ética. 
Lo que más me preocupa es el silencio de los buenos.
Martín Luther King