martes, 19 de marzo de 2013

ABDUCIDO



 

   Perdonen por mi retraso a la hora de escribir, pero como ya habrán podido imaginar por el título del post, no andaba por estos lares, y es que aunque algún incrédulo, "entre los que me encuentro yo", dude de esto, les tengo que asegurar que lo que les cuento es tan cierto como la que nos aseguran algunos de nuestros líderes  en sus televisivos discursos… bueno como se, están impacientes en que les cuente la experiencia, dejémonos de preámbulos y vamos al quid  de la cuestión..

Pues si andaba yo serpenteando por las sinuosas carreteras de esta isla, “of course,” con mi “moto”, cuando a la salida de una curva  con cambio de rasante, una luz   blanca con una potencia inusual, me paralizo y cegó todos mis sentidos… tarde algo en reaccionar ante tal atropello luminiscente, pues en segundos me vi descabalgado de mi montura y más aún, sentí como levitaba y era trasladado a un vehículo que a mí me pareció circular y de gran tamaño, aunque esto no lo puedo certificar por el estado catatónico en el que me encontraba, pero si puede comprobar que había unos seres  provistos de unas ropas inusuales, pues unos vestían con colores blancos y anchos  y otros verdes con unas escafandras  en las cabezas… no me parecieron por el aspecto de este planeta, aunque como reitero mi estado no me permitía  aseverar nada, y más tras recibir una inyección para inocularme alguna droga paralizante y que me introdujera en estado de trance.


  Aun así pude sentir como una vez dentro de aquel objeto no identificado que era inmensamente grande, este se puso en marcha con unos movimientos circulares a una velocidad que hacían se elevara y no sintiera los giros, eso sí, pude ver por unas de sus inmensas cristaleras seguramente de material desconocido para nosotros, como a través de ellas  dejábamos  este planeta pues, solo se vislumbraban estrellas y objetos metálicos de diferentes aspecto y tamaño, (seguramente, los satélites que orbitan alrededor nuestro), incluso me pareció ver en alguno como trabajaban en el exterior, algunos eran oxidados y viejos (de la vieja  URSS seguro) otros relucientes y con banderitas ( por supuesto americanos), y otros más novedosos y estrafalarios (Chinos, pues pude leer made in Taiwan).. continuamos y creo que llegamos a repostar a una estación espacial que andaba en la cara oculta de la luna, pues desde allí ya no se vislumbraba la tierra… levanto nuevamente el vuelo y se dirigió a una velocidad endiablada, (seguramente a dos o tres veces la dé a luz) , hasta un planeta rojo, e introduciéndonos por una serie de túneles, llegamos a una nave inmensa donde me ubicaron para la observación, antes pude comprobar que la crisis  y la inestabilidad  social y política también había llegado allí, pues numerosos edificios de un material rojizo, andaban a medio construir y una marabunta de seres con pancartas y banderas extrañas, no paraban de vociferar en las afueras… me dije para mí, “ aquí también llego la crisis del ladrillo”, “como tengan otro Rajoy como nosotros con tanto recorte , estos lo tienen claro”.  

Rápidamente me pusieron unas mascarillas (por eso del oxígeno que allí se ve no había), pues todos las llevaban, aunque la mía era mayor, y aunque no recuerdo mucho de esa estancia, sí que me vi rodeado de mucha gente apresurada que no paraban de observar mi cuerpo e introducirme material,  (chips de seguimiento, pues ahora en los aeropuertos pita la alarma al pasar por los arcos de seguridad). Tras un periodo, del  no pude certificar el tiempo, fui trasladado nuevamente en otra de esas naves de regreso a la Tierra, despertando sorprendentemente en casa, ante el asombro de la familia, que no daba crédito a lo sucedido, eso sí…. Tampoco les conté  todo, pues es difícil de creer y no quiero certifiquen un grado de locura mayor del que ya tenemos, dejándoles a ustedes la credulidad de los mismos por si alguno ya hubiese sufrido semejante abducción.