domingo, 20 de marzo de 2011

DISTORSIONANDO

Hasta los ovis y permítanme emplear este término en latín que resulta menos malsonante para catalogar el sentimiento que nos aflora a muchos tras los desvaríos y distorsiones de nuestra elite política en el poder, que anteponen los intereses ocultos económicos, (dígase oro negro llamado vulgarmente petróleo), a sus principios morales de los que hicieron uso para alcanzar su liderazgo con frases, “visto lo visto” más a la galería que lo que exige la realidad política nacional e internacional, como el “No a la guerra”, “Cuando yo este en el poder todos los soldados regresaran a casa”, y algunas más que podría enumerar y circulan por la hemeroteca de internet , pero que sirvieron para sellar un imagen de político que el tiempo y las circunstancias han logrado desenmascarar , y es que todos sabemos que las utopías son difícil de plasmar en la vida real aunque otros se empeñen en pregonarlas como si tuviesen un don para hacerlas realidad, pero esta al final es la que saca a relucir las distorsiones de un político mal afinado que se empeña en mantenerse en la orquesta aunque su sonido este fuera de contexto, y aunque la inmensa mayoría estemos en contra de estos dictadores que avasallan a su pueblo para mantener sus dictaduras y sus riquezas , pensamos que hay medios para presionar y desbancar sin el uso de la fuerza militar que quieren poner los imperialistas de siempre que por cierto primero lo permitieron en el poder para beneficiarse económicamente con pactos más propios del diablo, que morales, y des los que tras uso prolongado de esos, ahora resultan no son de su agrado, o mejor de su interés, pero lo cierto y lamentable es que ZP nos lleve a introducirnos en este belicismo , más propio de un videojuego de consola , que ya en el pasado nos trajo desastrosas consecuencias que difícilmente algunos puedan olvidar y de las que siempre esta clase política sale ilesa, por eso y haciendo un símil de esos míticos eslogan démosle un enfoque diferente... “ NO A ZP” “ ZP REGRESA A CASA” pero a tu casa de verdad no a la de la Moncloa.