viernes, 1 de octubre de 2010

CADA UNO TOMA LA QUE QUIERE

                                                                                    Envidia por Jacob Matham.

                         Y no es otra que la envidia, palabra que la Real Academia Española define como  “la tristeza o pesar del bien ajeno y la emulación, deseo de algo que no se posee” , frase que al leer rápidamente nos hace recordar a nuestro vecinos y aliados que ya anteriormente en otro artículo hicimos alusión a ellos, pero que volvemos a recordar tras el acoso que sigue sufriendo nuestros deportistas que copan los mejores torneos en su territorio, y si bien hay frases y hechos que uno se puede comer con el tiempo, no es menos cierto que la ridiculez de algunos controles que solo tratan de minar el ánimo de algunos, (guerra sucia y rastrera), copan el colmo de los colmos, pues buscando un símil de ridiculez , se imaginan a Nadal  que pasee por un parque de Londres y pase cerca de algún grupo que le den al porrito e inhale sin querer cierta cantidad   antes de jugar Wimbledon y tras correspondiente análisis de doping este de 0.00000000000000000000000001, de Tetrahidrocannabinol en sangre…. Si,si,… no se lo tomen a broma,,, puede suceder,,,, y por supuesto los titulares del esa prensa sensacionalista inglesa ,,, seria … “”La Bomba…”” Nadal da positivo…., pero que no se confunda estos aliadillos envidiosos, que por cierto no paran de atacar en varios frentes, si no recuerden los últimos tiras y aflojas que tenemos en aguas españolas en el dichoso Peñón, o las ultimas incursiones de registro en territorio español por su policía,  o acoso a nuestras patrulleras ,que tras una burda escusa publica siguen riéndose en nuestra cara, y claro a uno ya se le empiezan a hinchar ciertas partes que por decoro y respeto no me atrevo a publicar,  pero que ciertamente  si nos haría falta algún Maradona que públicamente dijera alguna frasecita dedicada como la archiconocida Que la Ma…n y que la siguán ma...do, y aunque uno no es partidario de este vocabulario  si es cierto que a veces algunos se lo merecen.