miércoles, 6 de junio de 2012

""IGUALITO QUE AQUÍ""

Me llego esta curiosa noticia  que a  continuación les pongo, aunque yo ciertamente no le veo nada de extraño, ni si cual es el contrasentido, pues este símil se nos da aquí en nuestro territorio cada vez que se produce un cambio de ciclo presidencial.... No se que tiene de raro que esto sucediera en Estados Unidos, y que estén tan orgullosos de su expresidente, cuando aquí  como digo, lo superamos, sabemos de su vocación política así como de ss  buena preparación, que ponen de manifiesto de forma altruista y a veces desinteresadamente , exponiendo con claridad  sus estatus económico al comienzo , el cual  suele ser un calco del que presentan al finalizar, no variando ni un ápice sus pertenencia, incluso algunos llegan a perder dinero durante el mandato, trasladando este ejemplo a casi la totalidad de cargos en distintas escalas políticas, pues este nuestro variopinto  país, dispone  un sinfín  de  escalafones  en este gremio, que lo hacen fluido y eficaz, a la vez que rápido y trasparente, pero como les digo,  les pondré dicha noticia y ustedes comparen y opinen.
 Un saludo y cuídense ahí fuera.  


HARRY TRUMAN fue una clase diferente como presidente. Probablemente tomó tantas o más decisiones en relación con la historia de USA como las que tomaron los 42 presidentes que le precedieron. Una medida de su grandeza puede que permanezca para siempre: se trata de lo que hizo después de dejar la Casa Blanca.
        La única propiedad que tenía cuando falleció era la casa en la cual vivía, que se hallaba en la localidad de Independence, Missouri. Su esposa la había heredado de sus padres y, aparte de los años que pasaron en la Casa Blanca, fue donde vivieron durante toda la vida.
        Cuando se retiró de la vida oficial en 1952, todos sus ingresos consistían en una pensión del Ejército de  $13.507 al año.  Al enterarse el Congreso de que se pagaba sus sellos de correo, le otorgó un complemento y, más tarde, una pensión retroactiva de  $25,000 por año.
        Después de la toma de posesión del Presidente Eisenhower, Truman y su esposa regresaron a su hogar en Missouri conduciendo su propio coche... sin ninguna compañía del Servicio Secreto.
        Cuando le ofrecían puestos corporativos con grandes salarios, los rechazaba diciendo:  "Ustedes no me quieren a mí, lo que quieren es la figura del Presidente y esa no me pertenece. Le pertenece al pueblo norteamericano y no está en venta..."
        Aún después, cuando el 6 de Mayo de 1971 el Congreso estaba preparándose para otorgarle la Medalla de Honor en su 87 cumpleaños, rehusó aceptarla, escribiéndoles:  "No considero que haya hecho nada para merecer ese reconocimiento, ya venga del Congreso o de cualquier otro sitio."
        Como  Presidente se pagó todos los gastos de viaje y la comida con su propio dinero.
        Este hombre singular escribió: "Mis vocaciones en la vida siempre fueron ser pianista de una casa de putas o ser político. Y para decir la verdad, no existe gran diferencia entre las dos!"